La digitalización del sector agro (también conocida como AgroTech) es la transformación tecnológica de la actividad agrícola y ganadera mediante herramientas digitales que permiten recoger, procesar y analizar datos sobre cultivos, suelos, animales y maquinaria. Su objetivo es mejorar la eficiencia en el uso de recursos, aumentar la productividad y reducir el impacto ambiental de las explotaciones.
En España, la digitalización del campo es una prioridad estratégica del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) y se enmarca dentro del plan de impulso a la sostenibilidad y competitividad del sector primario, alineado con los objetivos del Pacto Verde Europeo (Estrategia «De la Granja a la Mesa», Estrategia sobre Biodiversidad 2030 y Plan de Acción para la Contaminación Cero).
Los cursos de digitalización agrícola capacitan a los profesionales para implementar estas tecnologías en su día a día: conectar maquinaria mediante ISOBUS, generar mapas de prescripción, manejar cuadernos digitales de explotación y tomar decisiones basadas en datos reales en lugar de en intuición.
El Real Decreto 948/2021, de 2 de noviembre es la norma estatal que regula las ayudas para la transformación digital y modernización del sector agroalimentario. En su artículo 3 establece las definiciones que delimitan qué se considera tecnología 4.0 en el campo:
Estrategia de gestión que recoge, procesa y analiza datos temporales, espaciales e individuales para respaldar la toma de decisiones de manejo según la variabilidad estimada, mejorando la eficiencia, productividad, rentabilidad y sostenibilidad de la producción agraria.
Tecnologías que permiten distribuir insumos de forma diferente para adaptarse al estado del cultivo o del terreno en toda la explotación agrícola, optimizando el uso de cada recurso.
Tecnologías que permiten geolocalizar y vincular a un momento del tiempo la información recogida y almacenada por la máquina o por los dispositivos acoplados a ella, generando registros precisos del trabajo realizado.
Tecnologías que permiten a una máquina comunicarse con otras máquinas o con el software del propio fabricante o de terceros, mediante cables o de manera inalámbrica.
Aquellas que combinan trabajo variable, mapeo y comunicación. Son la base sobre la que se construyen los modelos de agricultura digital más avanzados.
Varias comunidades autónomas tienen líneas de ayuda específicas para la incorporación de tecnologías 4.0 a las explotaciones agrícolas y ganaderas. Estas ayudas suelen exigir al beneficiario una formación mínima en digitalización (frecuentemente de 25 horas o más), por lo que realizar uno de los cursos de digitalización agrícola ofertados es un requisito habitual para acceder a ellas:
Antes de presentar la solicitud, conviene revisar la convocatoria vigente en la CCAA correspondiente y verificar los requisitos formativos exigidos.